Fábricas de coches abandonan Rusia

Una gran cantidad de las marcas de coches han dejado de vender sus productos en Rusia después de que se produjera la invasión de Ucrania por parte del país ruso. Algunas marcas de coches se han visto afectadas por la falta de suministros y se han visto obligadas a suspender la producción de sus coches.

El bloqueo internacional de las actividades comerciales con Rusia ha tenido una respuesta rápida por parte de los principales fabricantes mundiales de automóviles, la mayoría de las mismas han provocado la suspensión de las actividades en el país. Marcas como Volvo, General Motors, Jaguar Land Rover, Toyota, Ford o Volkswagen han sido las primeras en reaccionar para luego ser seguidos por casi la totalidad de los fabricantes a nivel mundial.

Diferentes marcas también han detenido su producción en las fábricas rusas al igual que los fabricantes que tengan o no instalaciones de producción, han decidido suspender sus importaciones a Rusia debido a las dificultades logísticas y comerciales al igual que por las sanciones. Además, otros fabricantes de vehículos pesados también han detenido su actividad en el país ruso.  Para una gran cantidad de fabricantes de coches, Rusia no es un mercado cualquiera, se trata del octavo mercado automovilístico del mundo donde el año pasado llegaron a venderse en el país europeo 1.666.780 coches. Las cifras de ventas son similares a las de Francia con 1,6 millones de coches vendidos y un millón menos que el caso alemán con 2,6 millones de unidades.

La falta de chips en las fábricas de coches

Actualmente, existe una mayor disponibilidad de semiconductores destinados a la informática de consumo, pero sigue existiendo un vacío productivo de las necesidades de los automóviles. Los vehículos no requieren del mismo número de semiconductores que los ordenadores, siendo diferente el número de chips que necesita según la modalidad y sofisticación de los vehículos. El ciclo de vida de este tipo de productos se sitúa entre los dos y los cinco años, pero su número de ventas se ha visto disminuido después del gran número de ventas producidas en 2020.
La creciente demanda de tablets, ordenadores o teléfonos móviles hizo que muchas fábricas de microchips comenzaran a fabricar productos de forma masiva del tipo de semiconductor utilizado en el ámbito informático, siendo un producto que no estaba siendo fabricado en ese momento por las plantas automovilísticas. Los primeros confinamientos decretados tras el estallido de la pandemia crearon una serie de problemas a nivel económico de los que aún seguimos resintiéndonos a nivel global. Uno de esos problemas fue la aparición de la crisis de los semiconductores.

Factores geopolíticos y ambientales de Rusia

En los últimos meses las dificultades de abastecimiento debido a la alta dependencia, sumado a la distancia geográfica entre los productores asiáticos de chips  que se concentra en Corea del Sur, China y Taiwán se han incrementado enormemente, beneficiando de forma exponencial a los fabricantes de coches asiáticos.

El sector de los semiconductores es un mercado peculiar que depende de los factores mundiales. En el momento en que parecía que se empezaba a recuperar el sector de la pandemia, nuevos factores como la guerra de Ucrania, el choque político entre Taiwán y China, los paros en las fábricas por la sequía o los últimos cierres por la política covid en China han vuelto a afectar de manera sistemática a la producción de automóviles. Más allá de sus particularidades, el sector de los semiconductores no se escapa, ni mucho menos, de la coyuntura geopolítica actual.

La Unión Europea ha aprobado la Ley Europea de Chips, para facilitar los procesos de la cadena de valor de los chips. La principal norma comunitaria pretende impulsar el sector llegando a mover 43.000 millones de euros en los próximos años. Además, la construcción de fábricas de semiconductores es otra de las inversiones que se han terminado realizando y según las previsiones se espera que se sigan mejorando los beneficios actuales creados.

Volvo, Stellantis, Hyundhai y Renault los coches más afectados

Stellantis posee una fábrica en Rusia en la que produce furgonetas ligeras bajo las marcas de Opel, Peugeot y Citroën. La marca se estaba preparando para empezar a exportarlos hacia Europa Occidental, pero las diferentes sanciones harán difícil que se pueda llegar a producir.

Hyundai, ha detenido la producción en su fábrica de San Petersburgo por la escasez de semiconductores asegurando por parte de la empresa coreana que este parón no tiene que ver con Ucrania y Rusia. Por su parte, el grupo Renault es uno de los más afectados, ya que es propietario del fabricante ruso AvtoVAZ (Lada) y ha paralizado las líneas de montaje temporalmente debido a la escasez de piezas.

Volvo fue de los primeros fabricantes en anunciar la suspensión de los envíos de coches al mercado ruso hasta nuevo aviso, un mercado que representaba un 3% de sus ventas globales.

Coches, Rusia.

Las marcas de lujo se retiran

Jaguar Land Rover, ha dejado de exportar coches a Rusia pausando la entrega de vehículos al mercado ruso y monitorizando de forma continua la situación. Aston Martin ha seguido sus pasos y en el caso del mercado ucraniano y ruso, únicamente representa el 1% de sus ventas.

No es solo una cuestión de automóviles es algo que se repite también con la electrónica de productos y consumo de alto valor mercantil en general. Grandes marcas como Apple y Nike han optado por suspender sus exportaciones en Rusia y evitar que se produzcan compras refugio. Otras marcas no han querido desmentir o confirmar si siguen vendiendo o no en el país ruso y se limitan a admitir que contribuyen con un fondo de ayuda a los refugiados.

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Mejoras en la producción

En el caso concreto de España, el Gobierno ha aprobado un nuevo Proyecto Estratégico de Recuperación y Transformación, denominado Perte del Chip, con una dotación total de 12.250 millones de euros de inversión pública hasta el año 2027, impulsando la cadena de valor y el proceso de fabricación, haciendo que una gran cantidad de turismo y todoterrenos no se vean refugiados en campas debido a la falta de materiales.

Según los expertos económicos, estas inversiones tienen como principal objetivo, preparar al sector para una posible crisis que puede llegar a ser producida por un despegue en la demanda de los semiconductores en los años venideros, provocado por la alta demanda en tecnologías 5G, al igual que por la llegada del vehículo eléctrico que supondrá una revolución total en el mercado automovilístico, haciendo un mundo más automatizado e inteligente.

Las necesidades específicas del mercado actual hacen necesario de forma específica que se puedan acercar los procesos productivos y relocalizarlos en zonas de mayor accesibilidad para todos los países consumidores de este tipo de materiales, mejorando así la industria de producción de automóviles a nivel mundial.

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