La DGT está imponiendo numerosas reformas en sus normas para introducir lo más rápido posible la nueva movilidad que está aconteciendo en el mundo. Esta es la movilidad eléctrica y sostenible, en la cual sólo estarán aceptados los vehículos eléctricos y los híbridos enchufables. El resto de coches, de gasolina y diésel, irán poco a poco retirándose del mercado hasta acabar con ellos. Pero, para ello, aún queda mucho. Ahora, el foco está puesto en la nueva medida que la DGT ha impuesto para 2023 y no es otra que la obligación de tener establecidas Zonas de Bajas Emisiones en todas las ciudades españolas de más de 50.000 habitantes. Esto se encuentra de acuerdo con lo que dictamina la Ley de Cambio Climático y Transición Energética que aprobó el Gobierno el año pasado.

En este sentido, Madrid y Barcelona fueron las pioneras con sus respectivas ZBE. Por ejemplo, en Madrid se diferenciaron varias áreas. En la Zona Centro, únicamente los vehículos con etiqueta ECO y Cero podrían entrar sin ningún tipo de restricción de acceso y circulación. Por otro lado, en la zona de Plaza Elíptica se verán afectados los vehículos con etiqueta. Por lo que, las autoridades de cada ciudad tendrán en cuenta las categorías y etiquetas medioambientales de la DGT para decidir qué coches podrán entrar y cuáles no.

¿Qué más se sabe sobre esta nueva e importante medida de la DGT?

Es obvio que el fin de estas Zonas de Bajas Emisiones es reducir el tráfico de coches para así disminuir los índices de contaminación en las ciudades. Pese a esto, la DGT ha emitido algunas normas y multas comunes para estas ZBE. Todas mediante la Ley de Tráfico o del documento de Información pública sobre proyecto Real Decreto Zonas de Bajas Emisiones, el cual se hizo público hace unos meses. Por lo allí afirmado, serán los Ayuntamientos los que tengan la autoridad máxima para decidir las normas de acceso y circulación en sus respectivas Zonas de Bajas Emisiones. Aunque aún se espera una ley conjunta y definitiva que esté hecha junto con el Gobierno.

zbe

Quedan pocos días para terminar el año y la medida impuesta por la DGT obliga a tener una ZBE como máximo a final del año 2022, por lo que los Ayuntamientos deben darse la máxima prisa posible para llegar a los plazos establecidos por el organismo vial. Pese a esto, muy pocas ciudades de las 149 afectadas estarán preparadas para el próximo 2023. Así que, tal vez haya que esperar para que poco a poco vayan ganando fuerza estas nuevas medidas para la movilidad sostenible.

¿Y cuáles serán los vehículos afectados por esta gran medida de la DGT?

Respecto a esta cuestión, los vehículos que no tengan derecho a tener una etiqueta medioambiental de la DGT serán los grandes afectados. En este sentido, no podrán circular por estas zonas los vehículos de gasolina matriculados en el año 2000 o anteriores, y los diésel matriculados en el año 2005 o antes. A estos, se les irán sumando los vehículos con etiqueta B y C, los cuales serán los siguientes de la lista en sufrir restricciones. Pero esto, claro, irá poco a poco, así que habrá que esperar a los próximos años. Sin embargo, siempre será decisión de cada ayuntamiento decidir cuáles serán los vehículos que se verán afectados.

Por ejemplo, en Madrid, como hemos dicho antes, los vehículos con etiqueta B y C sólo pueden moverse por las ZBE si son residentes o para aparcar directamente en un parking público. Viendo la influencia que tendrá esta gran medida, podemos estimar que afectará a casi un tercio del parque automovilístico español. Esto se debe a que tal cantidad de coches no poseen una etiqueta medioambiental, por lo que será muy complicada su movilidad por estas zonas.

Ver todas las ofertas de renting disponibles

¿Cómo será el nuevo escenario de la movilidad española según la DGT?

Desde el año 2023, se espera un escenario donde muchos coches no se podrán mover con toda la libertad que quieren. La única salida para muchos coches es que haya planes que incentiven el achatarramiento. De lo contrario, estarán aparcados ocupando espacio en la ciudad. Como hemos dicho, pese a no poseer etiquetas ambientales, sí se les permitirá conseguir la tarjeta de residente para aparcar en zona verde. También existe la posibilidad de que los propietarios quieran poner a la venta sus coches, teniendo esto cierto atractivo para las pequeñas poblaciones o poblaciones rurales.

Ya sabemos que las ZBE en toda España entrarán en vigor en el año 2023, por lo que afectará a nada más y nada menos que a más de 25 millones de personas. Lo que es el 53% de la población de España. Por ejemplo, Santa Cruz de Tenerife es la ciudad más afectada del país y Canarias la comunidad autónoma con el porcentaje más alto de coches sin etiqueta de nuestro país. De hecho, los cuatro primeros puestos de ciudades españolas son suyos: Santa Cruz de Tenerife (44,1%), Arrecife (43,7%), San Cristóbal de La Laguna (43,4%) y Arona (41,7%). A estos, se suman Ourense (41,7%) y Ponferrada y Léon (39,6%).

En el lado contrario, Alcobendas (9,9%), Boadilla del Monte (11,6%) y Rivas Vaciamadrid (18,3%) son las ciudades que menos les afectarán tales restricciones. Eso sí, esto se prevé también como una clara bifurcación de la movilidad, donde habrá zonas muy limpias y con coches eléctricos y otras muy contaminadas y con el resto de vehículos. Lo que, según muchos expertos, tendrá que ver con el poder adquisitivo de las personas. Es decir, que en las zonas rurales estarán las personas con menos dinero y los coches más contaminantes y en las ciudades las personas con más dinero y los coches más ecológicos.


Artículos Relacionados