Interior i-Cockpit con cuadro elevado y pantalla táctil, de los más cuidados del segmento B.
Gama de motores muy amplia: gasolina 1.2 PureTech, diésel 1.5 BlueHDi y el 100% eléctrico e-208.
Bajo consumo y conducción ágil en ciudad, con dirección directa y volante compacto.
Buena calidad percibida en la segunda generación (P21, desde 2019) y maletero correcto para un utilitario.
Contras del Peugeot 208
Correa de distribución húmeda del 1.2 PureTech: se degrada en el aceite y puede dañar el motor si no se vigila.
En los diésel BlueHDi, obstrucciones del FAP y averías del sistema AdBlue (depósito) relativamente frecuentes.
Electrónica sensible: bloqueos de la pantalla i-Cockpit, fallos de cuadro y dirección asistida intermitente.
Embrague y caja automática EAT algo delicados con uso urbano intensivo.
Un utilitario con mucho encanto y tecnología, pero cuyo motor PureTech exige disciplina con el mantenimiento para no llevarse un susto.
Nuestra opinión
Sobre los fallos delPeugeot 208
El Peugeot 208 es uno de los utilitarios más vendidos en España, y se entiende: el interior i-Cockpit, su línea moderna y una gama que va del 1.2 PureTech gasolina al e-208 100% eléctrico lo hacen muy atractivo. La segunda generación (P21, desde 2019) elevó la calidad percibida frente al A9 (2012-2019).
El punto débil más comentado está en el corazón de los gasolina: el motor 1.2 PureTech (familia EB2) monta una correa de distribución húmeda, bañada en aceite, que se degrada con el tiempo y puede obstruir la bomba de aceite. En los diésel BlueHDi (motor DV6) los protagonistas son el FAP y el sistema AdBlue. A ello se suman algunos detalles eléctricos y un embrague o caja EAT algo delicados.
Dicho esto, no es un coche poco fiable: la mayoría de unidades con el mantenimiento al día no presentan estos fallos, y muchos se evitan con revisiones a tiempo. Con un buen seguimiento, el 208 sigue siendo una compra muy recomendable en su segmento.
Fallos Peugeot 208: detecta el problema a tiempo
Ruido o zumbido del motor y testigo de avería en los 1.2 PureTech
Aumento del consumo de aceite o pérdida de presión
Testigo del FAP o mensaje de AdBlue en los diésel
Pantalla i-Cockpit que se bloquea o se reinicia sola
Mantenimiento y revisiones periódicas incluidas en la cuota.
Reparaciones y averías cubiertas, sin facturas inesperadas.
Asistencia en carretera 24/7 y vehículo de sustitución.
Seguro a todo riesgo e impuestos incluidos.
Una sola cuota fija al mes, sin entrada.
En resumen: conduces un Peugeot 208 siempre a punto y te olvidas de las sorpresas en el taller.
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Peugeot 208: un superventas con averías que conviene conocer
El Peugeot 208 es un utilitario del segmento B fabricado en dos generaciones: la primera (A9, 2012-2019) y la segunda (P21, desde 2019), esta última disponible también como e-208 100% eléctrica. Su gama mecánica combina el gasolina 1.2 PureTech (familia EB2, en versiones de 75 a 130 CV), el diésel 1.5 BlueHDi (motor DV5) y, en el A9, el 1.6 BlueHDi (DV6).
Es un coche muy logrado en diseño y consumo, pero, como todo modelo de gran volumen de ventas, arrastra una serie de averías conocidas que conviene tener en el radar antes de comprarlo o para planificar su mantenimiento. La mayoría no son generalizadas, pero sí lo bastante repetidas como para merecer un repaso a fondo.
Síntomas más frecuentes de avería en el Peugeot 208
Estos son los avisos que más repiten los propietarios del 208 y que conviene no ignorar:
Ruidos o zumbidos del motor en los 1.2 PureTech, acompañados del testigo de avería.
Consumo elevado de aceite y caída de presión en el circuito de lubricación.
Testigo del filtro de partículas (FAP) o mensaje de AdBlue en las versiones diésel.
Bloqueos o reinicios de la pantalla táctil del i-Cockpit.
Tirones, sacudidas o patinado en la caja automática EAT.
Dirección asistida que se endurece o falla de forma intermitente.
Correa de distribución húmeda del 1.2 PureTech
Es el fallo estrella de los gasolina. El motor 1.2 PureTech (EB2) usa una correa de distribución bañada en aceite. Con los kilómetros, el aceite degradado y los vapores de combustión deterioran la goma de la correa, que se deshilacha y puede obstruir la bomba y el filtro de aceite, provocando pérdida de presión y, en el peor caso, daños graves en pistones y válvulas. Stellantis lanzó campañas de revisión para 208, 308 y 2008 fabricados entre 2017 y 2020. Aunque Peugeot fija el cambio en torno a los 175.000 km, muchos talleres recomiendan adelantarlo a los 60.000-100.000 km. La reparación preventiva ronda los 400-700 €; si la correa ya ha dañado el motor, la factura puede dispararse a 2.500-5.000 € o exigir un motor nuevo.
FAP y sistema AdBlue en los diésel
En los 1.5 y 1.6 BlueHDi, el filtro de partículas (FAP) se obstruye con facilidad en uso urbano y trayectos cortos, porque la regeneración no llega a completarse. También es habitual el aviso del sistema AdBlue, que en algunos casos llega a impedir el arranque y obliga a sustituir el depósito. Limpiar o cambiar el FAP cuesta entre 300 y 1.200 €, y la reparación del sistema AdBlue puede alcanzar los 900-1.500 €.
Electrónica: i-Cockpit, cuadro y dirección
La pantalla táctil del i-Cockpit puede congelarse o reiniciarse, y se han reportado fallos del cuadro de instrumentos, del claxon y de la dirección asistida eléctrica de forma intermitente. Buena parte se resuelve con una actualización de software en el concesionario; otros casos requieren revisar conexiones o sustituir un módulo.
Embrague y caja automática EAT
En las versiones manuales se han visto desgastes prematuros del embrague, con dificultad para engranar y ruidos. En las automáticas EAT6/EAT8, un mantenimiento descuidado del aceite favorece tirones y patinados al cambiar de marcha.
Diagnóstico: cómo identificar el problema
Ante cualquier testigo encendido, lo primero es una lectura de la centralita con un escáner OBD-II (o el sistema oficial de la red Peugeot) para leer los códigos de avería. En los PureTech, conviene revisar el estado del aceite y la presión; en los diésel, el contrapresión del FAP y el nivel de AdBlue. Un diagnóstico profesional suele costar entre 50 y 90 € y evita reparaciones a ciegas.
Costes de reparación orientativos en España
Cambio de correa de distribución húmeda (PureTech): 400-700 €.
Reparación de motor por correa dañada: 2.500-5.000 €.
Limpieza o sustitución del FAP: 300-1.200 €.
Sistema AdBlue (depósito/inyector): 900-1.500 €.
Sustitución del catalizador: 800-1.700 €.
Cambio de embrague: 500-900 €.
Diagnóstico electrónico: 50-90 €.
Son cifras orientativas: varían según taller, provincia y antigüedad del vehículo.
Solución y prevención: cómo evitar averías en el Peugeot 208
Respeta los cambios de aceite con la calidad y los intervalos correctos: es clave para la correa húmeda del PureTech.
Adelanta la revisión de la correa de distribución a los 60.000-100.000 km si haces muchos kilómetros.
En diésel, haz trayectos largos periódicos para que el FAP regenere y vigila el nivel de AdBlue.
Mantén el software al día para evitar fallos del i-Cockpit.
Cuida la caja automática con cambios de aceite preventivos.
El Peugeot 208 en renting: sin sorpresas en la factura
Conocer estas averías no debe echarte atrás: la clave es no pagarlas por sorpresa. Con el renting de Total Renting conduces un Peugeot 208 siempre a punto, con mantenimiento, reparaciones y averías incluidas en una cuota fija mensual, además de seguro y asistencia 24/7. Si el FAP, la correa del PureTech o la electrónica dan guerra, no es tu problema: es el nuestro. Olvídate de facturas inesperadas y disfruta del coche.
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