La señal de ceda el paso (R-1, triángulo invertido con borde rojo) te obliga a ceder la preferencia a los vehículos que se aproximan por la vía a la que te incorporas. Si el hueco es claro, no tienes que detenerte del todo: reduces, miras y pasas. Si alguien llega con prioridad, paras y esperas.
No es un STOP. El STOP exige parada completa aunque la calzada esté vacía. El ceda exige no interferir con quien tiene preferencia. En una glorieta, ese ceda es el de la entrada: cómo circular en una rotonda empieza exactamente ahí.
¿Hay que parar siempre o solo si viene alguien?
Solo si hace falta para no estorbar a quien tiene prioridad. Puedes pasar en marcha si has comprobado que no cortas a nadie. «Comprobado» no es un vistazo a 50 km/h: reduce, mira ambos lados y, si un vehículo se acerca, detente antes de la línea.
Si la visibilidad es mala —seto, curva, vehículo parado— la única forma de ceder de verdad es parar. El ceda no te autoriza a «probar» a ver si el otro frena. El que llega por la vía preferente no tiene que adivinar tu intención.
Ceda el paso no obliga a detenerse siempre: obliga a no interferir con quien tiene preferencia. Si el hueco es real pasas; si alguien se aproxima, paras antes de la línea.
¿En qué se diferencia de un STOP?
El STOP (R-2) manda parar por completo, marcar un tiempo de inmovilización y reanudar cuando puedas. El ceda manda ceder: si no viene nadie, no hay que clavar el freno. En un control, saltarte un STOP vacío se denuncia igual; un ceda vacío, no, si has regulado la velocidad.
Las dos señales se acompañan de línea en el asfalto: continua y ancha en el STOP, discontinua en el ceda. Si coinciden un semáforo y un ceda, manda el semáforo en verde o rojo, igual que en la multa por semáforo en rojo. La señal vertical prevalece sobre una marca borrosa, pero las dos dicen lo mismo.
Ceda el paso frente a STOP
Ceda el paso (R-1)
Triángulo invertido de borde rojo
Cedes la preferencia al otro flujo
No obliga a parar si está libre
Línea discontinua en el asfalto
El ceda te pide regular la velocidad y no cortar a quien tiene prioridad. Si el cruce está vacío y lo has visto, puedes atravesarlo sin clavar el pedal. El error es tratarlo como un semáforo en ámbar que se puede pillar.
STOP (R-2)
Octógono rojo con STOP en blanco
Parada completa aunque no venga nadie
Reanudas solo con hueco seguro
Línea continua y ancha de detención
El STOP no admite el «no venía nadie»: la norma pide detenerse. Un pie en el freno a 5 km/h no cuenta. Esa diferencia es la que más suspende en el práctico y la que más se discute en un cruce con testigos.
¿Qué multa hay si no cedes la preferencia?
No respetar la preferencia es infracción grave: 200 € y, cuando se tipifica como no ceder el paso, suele llevar 4 puntos. Si provoca un accidente, la sanción se queda pequeña al lado del parte. El agente no necesita un golpe: basta con que hayas obligado al otro a frenar o a desviarse.
La cuantía no cambia porque «casi no venía nadie». Tampoco hay margen de «un metro más». El límite de velocidad del tramo importa: llegar al ceda a 70 en un 50 te deja sin espacio para ceder de verdad.
Ceda el paso: lo que cuenta
La señal R-1 no es un consejo de educación vial: es una norma de prioridad. La denuncia habitual es grave, con 200 euros y pérdida de puntos cuando se aprecia que no has cedido el paso a quien lo tenía.
Señal R-1: triángulo invertido rojo
Cedes a quien tiene preferencia
No es una parada obligatoria
Infracción grave de 200 €
Puede llevar 4 puntos del carnet
¿Dónde se pinta la línea y a quién cedes?
La línea de ceda es una marca transversal discontinua junto a la señal. Te detienes antes de ella, no encima ni un metro dentro del cruce. Cedes a los vehículos que circulan por la vía preferente, incluidos ciclistas y, en una glorieta, a quienes ya están en el anillo.
Si no hay línea porque el asfalto está borroso, la referencia es la señal y el borde de la calzada a la que te incorporas. Qué significa ceda el paso, en una frase: no cortes a quien tiene prioridad; para si hace falta y no trates el triángulo como un STOP vacío ni como un semáforo en ámbar.
Reduce antes de la línea
El ceda se resuelve en los últimos metros. Si llegas rápido, ya no puedes ceder: solo puedes cortar o clavar el freno. Baja la velocidad al ver el triángulo, mira los dos sentidos y decide. Pasar «porque el otro tiene tiempo de frenar» es exactamente la conducta que se denuncia.
A quién estás cediendo
A los que circulan por la vía a la que te sumas, no al que viene detrás de ti. En una rotonda, a los que ya giran. En un cruce en T, a los que siguen de frente. Un peatón con paso no entra en esta señal: el paso de peatones tiene su propia norma y su propia multa.
Si no ves, paras
Un seto, una furgoneta o una curva ciega convierten el ceda en una parada de facto. No es que la señal haya mutado a STOP: es que no puedes ceder lo que no has visto. Mejor un segundo parado que un lateral al que no diste tiempo de reaccionar.
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