¿Para qué sirven los elementos de la seguridad pasiva?
La seguridad pasiva es el conjunto de sistemas y soluciones del vehículo que actúan cuando el accidente ya es inevitable o ha ocurrido para reducir lesiones y daños. Su función es absorber energía, mantener el habitáculo estable y sujetar a los ocupantes de forma controlada para que las fuerzas del impacto no superen los límites que el cuerpo puede tolerar.
Diferencia con la seguridad activa
Seguridad pasiva en los diferentes tipos de motores
Híbridos y Eléctricos
Desconexión pirotécnica del circuito de alta tensión y sensores de aislamiento.
Carcasas de batería reforzadas y protegidas frente a intrusión y perforación.
Vías de carga controladas y blindajes para evitar propagación térmica al habitáculo.
Estructuras inferiores con escudos y subchasis que reparten cargas de impacto.
Gasolina y Diésel
Depósitos de combustible resistentes con válvulas de seguridad.
Zonas de deformación programada que absorben energía en colisiones.
Refuerzos en pilares, techo y puertas para proteger el habitáculo.
Chasis diseñado para repartir cargas de impacto.
Normativa y evaluación: los sistemas de seguridad se diseñan y validan mediante ensayos normalizados y protocolos de calificación. Incluyen pruebas de choque frontal, lateral y contra poste con medición de criterios biomecánicos, así como la evaluación de la protección infantil y de peatones siguiendo protocolos reconocidos. También abarcan la homologación de cinturones, anclajes y sillas infantiles conforme a los reglamentos vigentes, junto con el cumplimiento de requisitos de resistencia del habitáculo y compatibilidad entre vehículos.

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Cinturones de tres puntos con pretensores y limitadores de carga.
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Airbags frontales, laterales, de cortina, de rodilla y central.
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Zonas de deformación programada en largueros y subchasis.
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Reposacabezas activos y diseños anti latigazo cervical.
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Asientos con base anti submarining y anclajes reforzados.
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Anclajes ISOFIX, Top Tether y sillas infantiles i-Size.
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Cristales laminados en parabrisas y templados en laterales con anclajes de seguridad.
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Columna de dirección y pedales colapsables.
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Crash boxes delanteros y traseros.
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Paragolpes con absorbentes, capó deformable y parabrisas laminado para proteger peatones.
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Protecciones térmicas y carcasas de batería en vehículos eléctricos.
Uso correcto por parte del conductor
El mejor diseño de seguridad pasiva pierde eficacia si no se utiliza correctamente, ya que el factor humano sigue siendo clave en su funcionamiento. Es fundamental colocar y tensar el cinturón de seguridad sin holguras, asegurando que la banda pélvica quede baja sobre las crestas ilíacas. Asimismo, el reposacabezas debe ajustarse a la altura de la coronilla y lo más cercano posible a la cabeza para reducir el riesgo de lesiones cervicales.
Mantener una distancia adecuada al volante y al airbag, con los brazos ligeramente flexionados, también contribuye a la efectividad de los sistemas de protección. Tras un siniestro, es imprescindible sustituir cinturones, pretensores y airbags, y evitar cualquier modificación en los asientos o anclajes que pueda comprometer la seguridad.
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