Problemas con el motor Mazda 2.2 CDI: el SH-VPTS y sus puntos débiles documentados
Solución y prevención: cómo evitar averías en el motor Mazda 2.2 CDI
Usar el aceite correcto para el SH-VPTS: Mazda 5W-30 con especificación ACEA C3. Cambio cada 10.000 km en uso mixto o cada año, sin esperar el intervalo Long Life.
Hacer al menos una ruta de carretera de 20-30 minutos semanales si el uso es predominantemente urbano, para regenerar el DPF y mantener la EGR limpia.
Usar gasoil premium o con aditivos limpiadores de inyectores en cada repostaje.
No ignorar el testigo del DPF ni el de fallo del sistema motor: el diagnóstico con MDARS en los primeros días de aparición del aviso cuesta 65-90 EUR y puede evitar reparaciones de 1.000-2.000 EUR.
Revisar el nivel de aceite cada 3.000 km y el nivel de combustible antes de cada viaje largo.
El motor Mazda 2.2 CDI en renting: sin sorpresas en la factura
El motor Mazda 2.2 CDI es uno de los diésel más eficientes y agradables de conducir del segmento, pero sus puntos débiles en la EGR, el DPF y los inyectores pueden generar facturas inesperadas en coches con mantenimiento irregular. Si quieres disfrutar del Mazda 6 o del CX-5 con el 2.2 CDI sin preocuparte por estas averías, el renting es la solución. Con Total Renting para Mazda, todas las reparaciones van incluidas en tu cuota mensual. Sin sorpresas. Consulta la ficha técnica del Mazda CX-5 para ver todas las versiones disponibles.
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