Problemas Mazda 5.2 0 Crtd Sportive

Los puntos fuertes y débiles delMazda 5 2.0 CRTD Sportive

Pros Pros del Mazda 5 2.0 CRTD Sportive
  • Versión Sportive con equipamiento deportivo adicional: llantas de aleación 17 pulgadas, tapicería deportiva y spoiler trasero
  • Motor 2.0 CRTD de 143 CV con par máximo de 310 Nm, la versión más potente del Mazda 5 segunda generación
  • Capacidad para 7 pasajeros con puertas correderas y las prestaciones más altas de la gama Mazda 5 CR
  • Precio de segunda mano muy competitivo para una versión con equipamiento deportivo completo
Contras Contras del Mazda 5 2.0 CRTD Sportive
  • Arandelas de inyectores con fallo documentado también en la versión de 143 CV: mismo bloque CRTD, mismo problema
  • Fugas de aceite por la junta de la tapa de válvulas y los retenes del árbol de levas a alto kilometraje
  • Filtro de partículas DPF con obstrucción frecuente en uso urbano y regeneración incompleta en trayectos cortos
  • Humo blanco en marcha en frío por problemas con el filtro de partículas en unidades sin mantenimiento regular


El Mazda 5 2.0 CRTD Sportive es el más dinámico de la familia Mazda 5: mismo habitáculo versátil de 7 plazas pero con los 143 CV del diésel más potente y un acabado deportivo diferenciador.

Nuestra opinión

Sobre los fallos delMazda 5 2.0 CRTD Sportive

El Mazda 5 2.0 CRTD Sportive es la versión de mayor equipamiento y prestaciones de la segunda generación del Mazda 5 (CR, 2005-2010). Monta el motor diésel 2.0 CRTD de 143 CV —frente a los 110 CV de la versión base— con inyección Common Rail Denso de alta presión y turbocompresor de geometría fija. El acabado Sportive añade sobre la versión estándar: llantas de aleación de 17 pulgadas, spoiler trasero integrado, tapicería deportiva y en algunos mercados, barras de techo de serie. Con estas características, el Mazda 5 2.0 CRTD Sportive fue la opción preferida por quienes necesitaban 7 plazas con algo de carácter deportivo.

Sin embargo, al compartir el bloque motor CRTD con la versión de 110 CV, el Sportive hereda exactamente los mismos puntos débiles: el fallo de las arandelas de los inyectores es el más documentado en los foros especializados y puede aparecer en cualquier unidad de la segunda generación CR. Las fugas de aceite por la junta de la tapa de válvulas y los problemas con el DPF en uso urbano completan el panorama de averías habituales de este modelo.

A pesar de estos puntos débiles, el Mazda 5 2.0 CRTD Sportive sigue siendo una opción de segunda mano interesante para quien necesita espacio para 7 y algo de carácter, siempre que se compre con historial de mantenimiento documentado y se revisen los inyectores antes de la compra.

Fallos Mazda 5 2.0 CRTD Sportive: detecta el problema a tiempo

Fallos Mazda 5 2.0 CRTD Sportive: detecta el problema a tiempo

  • Humo blanco o azulado por el escape al arrancar o en ralentí
  • Pérdida de potencia progresiva o modo limp home en autopista
  • Aceite del motor con olor a gasoil o nivel que sube entre cambios
  • Luz del DPF activada después de uso urbano prolongado
  • Fugas de aceite visibles en la parte superior del motor
  • Consumo de combustible superior al habitual sin cambio de hábitos

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Problemas del Mazda 5 2 0 Crtd Sportive  | Fallos y averías más frecuentes - DosColumnasDefecto

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Mazda 5 2.0 CRTD Sportive: el monovolumen más dinámico de la gama con las averías conocidas del bloque CRTD

El Mazda 5 2.0 CRTD Sportive es la versión culminante de la segunda generación CR (2005-2010). Con el motor 2.0 CRTD de 143 CV —la variante más potente del bloque diésel disponible en el Mazda 5 segunda generación— el modelo Sportive ofrece la mejor relación entre prestaciones y practicidad de toda la gama: 310 Nm de par desde las 1.800 rpm, que permiten mover con soltura los más de 1.700 kg del monovolumen aunque lleve las siete plazas ocupadas. El acabado Sportive añade exclusividad estética con llantas de aleación de 17 pulgadas, spoiler trasero integrado y tapicería deportiva.

Sin embargo, la convivencia con el motor 2.0 CRTD trae consigo las mismas averías documentadas que afectan a toda la familia Mazda 5 de la segunda generación, independientemente de la potencia: el fallo de las arandelas de los inyectores es el problema estrella y debe ser comprobado antes de cualquier adquisición o en la primera revisión si ya se es propietario.

Síntomas más frecuentes de avería en el Mazda 5 2.0 CRTD Sportive

  • Humo blanco o azulado por el escape: en frío o en ralentí, indica que hay gases de combustión entrando en el circuito de aceite o refrigerante a través de las arandelas deterioradas de los inyectores.
  • Pérdida de potencia en autopista: el motor entra en modo de emergencia o simplemente no alcanza el rendimiento esperado; puede deberse a inyectores, DPF o turbo.
  • Aceite motor con olor a gasoil o nivel que sube: señal inequívoca del fallo de las arandelas de los inyectores. Si el aceite huele a gasoil, el diesel está diluyendo el lubricante y hay que actuar inmediatamente.
  • Luz del DPF activada: el filtro de partículas no ha podido regenerarse en uso urbano. En el motor de 143 CV, el DPF tiene el mismo diseño que en el de 110 CV y presenta la misma tendencia a saturarse en ciudad.
  • Fugas de aceite en la parte superior del motor: la junta de la tapa de válvulas y los retenes del árbol de levas deteriorados dejan escapar aceite que puede acumularse sobre el bloque o gotear al suelo.
  • Consumo de combustible elevado: inyectores desgastados que no atomizan correctamente el gasóleo, o DPF saturado que aumenta la contrapresión del escape.

Arandelas de inyectores: el fallo más documentado del 2.0 CRTD

El motor 2.0 CRTD del Mazda 5 segunda generación —tanto la versión de 110 CV como la de 143 CV del Sportive— tiene un problema documentado con las arandelas de sellado de los inyectores. Estas arandelas de cobre o acero blando se asientan entre la base del inyector y la culata, sellando la cámara de combustión. Con el tiempo y los ciclos térmicos, las arandelas pierden estanqueidad y permiten que los gases de alta presión de la cámara escapen hacia el cárter del motor, contaminando el aceite con combustible o gases quemados. El síntoma más claro es el aceite con olor a gasoil y humo blanco por el escape. La sustitución del juego completo de cuatro arandelas cuesta entre 120 y 200 € en taller especializado; si la fuga ha dañado ya los inyectores o la bomba de alta presión, el coste puede ascender a 500-1.200 €.

Fugas de aceite por tapa de válvulas y retenes

La tapa de válvulas del 2.0 CRTD es de aluminio con junta de goma vulcanizada. A partir de los 100.000-150.000 km, la junta envejece y pierde estanqueidad, permitiendo que el aceite se filtre por los bordes superiores del motor. Paralelamente, los retenes del árbol de levas pueden deteriorarse y generar fugas adicionales. El coste del sellado completo (junta de tapa + retenes de árbol de levas) oscila entre 100 y 200 € dependiendo de la accesibilidad.

Filtro de partículas DPF en uso urbano

El DPF del 2.0 CRTD de 143 CV necesita regenerarse periódicamente alcanzando temperaturas de escape de 500-600 °C. En uso urbano intensivo con trayectos cortos, la regeneración no puede completarse y el DPF se satura. Los síntomas son la activación de la luz de avería del DPF y una pérdida de potencia progresiva. La limpieza con aditivo Eolys (el aditivo específico del sistema FAP de Mazda) y rodaje en autopista puede resolver una saturación inicial; la limpieza profesional del DPF cuesta entre 200 y 400 €; la sustitución completa, entre 700 y 1.100 €.

Inyectores Common Rail Denso con desgaste

Los inyectores Denso del motor 2.0 CRTD de 143 CV tienen una vida útil estimada de 150.000-200.000 km con gasóleo de calidad. Con el tiempo, las agujas de los inyectores pueden desgastarse, afectando a la atomización del combustible y generando consumo elevado y humo negro. La calibración de los inyectores en banco de pruebas especializado cuesta entre 200 y 350 € (para el juego de cuatro); la sustitución de un inyector nuevo Denso, entre 250 y 400 € por unidad.

Diagnóstico: cómo identificar el problema en el Mazda 5 2.0 CRTD Sportive

El primer paso ante cualquier sospecha de fallo de arandelas de inyectores es la prueba del nivel de aceite: si el aceite huele claramente a gasoil o el nivel sube entre cambios, el problema está confirmado. Un escáner OBD-II permite leer los códigos del DPF, la EGR y los inyectores. Para una evaluación completa de la presión del rail y el funcionamiento individual de los inyectores, un banco de pruebas de inyectores en un taller especializado en diésel es el método más preciso. El diagnóstico completo cuesta entre 50 y 90 €.

Costes de reparación orientativos en España

  • Arandelas inyectores 2.0 CRTD (juego de 4 + montaje): 120-200 €
  • Limpieza DPF con aditivo Eolys: 80-150 €
  • Sustitución DPF completo: 700-1.100 €
  • Sellado tapa de válvulas + retenes árbol de levas: 100-200 €
  • Limpieza EGR + colector de admisión: 100-180 €
  • Calibración inyectores Denso en banco: 200-350 €
  • Sustitución inyector Denso nuevo (por unidad): 250-400 €
  • Correa distribución 2.0 CRTD + tensores + bomba agua: 280-400 €
  • Silentblocks suspensión trasera: 140-220 €

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Problemas del Mazda 5 2 0 Crtd Sportive  | Fallos y averías más frecuentes - Problemas mecanico taller

  • Revisar el nivel y el olor del aceite motor cada 5.000 km para detectar de inmediato cualquier contaminación con gasoil por las arandelas de inyectores.
  • Cambiar el aceite motor cada 10.000 km o 1 año con un lubricante 5W-30 ACEA C3 de bajo contenido en cenizas para proteger el DPF.
  • Realizar rodajes en autovía de 30-40 minutos semanalmente para favorecer la regeneración del DPF si el uso habitual es urbano.
  • Reponer el aditivo Eolys (si el vehículo lleva sistema FAP activo) en cada cambio de aceite o cuando lo indique el cuadro de mandos.
  • Sustituir la correa de distribución del 2.0 CRTD cada 120.000 km o 5 años junto con los tensores y la bomba de agua.
  • Cambiar el filtro de combustible cada 30.000 km para proteger los inyectores Denso de impurezas del gasóleo.

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