Los coches automáticos han cobrado un creciente protagonismo con el paso del tiempo, desde unos inicios donde su uso se limitaba a vehículos de alta gama o versiones muy concretas de determinados modelos, se ha dado lugar a una presencia mucho más extendida donde su uso para algunas personas ya es algo sin lo cual la conducción podría volverse bastante más compleja.

En este artículo vamos a hablar sobre una parte de la conducción que afecta a este tipo de coches de un modo ligeramente distinto a como lo haría en un coche con cambio manual, nos referimos a su uso en pendientes. Por tanto, si eres propietario o estás valorando adquirir un coche con cambio automático, te animamos a leer este artículo porque te ayudará en un futuro ¿Empezamos?.

¿Cómo subir pendientes en automático?

Empecemos pues con los tips que vamos a ir viendo con el fin de que podáis gestionar las pendientes que os encontréis a lo largo de vuestros trayectos del modo más sencillo posible. Hay que destacar que no queremos decir que realizar una pendiente con un coche automático sea más complejo que con un coche manual, no obstante la información existente así como la propia práctica en autoescuela suele llevarse a cabo con este tipo de cambios manuales. Por tanto, no está de más repasar algunos puntos que afectan al coche con cambio automático.

Encuentra la marcha apropiada

Lo primero que hemos de tener en cuenta al igual que sucedería con un coche con cambio manual, es que el vehículo ha de iniciar la subida de la pendiente con la marcha adecuada para ello, una marcha excesivamente larga podría “ahogar” al coche y una demasiado corta revolucionarlo sin sentido. Muchos pensarán que hablamos de coches automáticos, por tanto, no es una decisión nuestra el poder llevar una u otra marcha, si bien existen tres alternativas:

  • Si el coche cuenta con la opción de subida o bajada de marcha podremos poner la que más se ajuste a nuestras necesidades (letras M+ / M- del cambio).
  • Si nuestro vehículo lleva levas también será posible ajustar la marcha a las necesidades de la carretera.
  • Si no tenemos opción de ajustar la marcha será cuestión de emplear freno y acelerador con el fin de “obligar” al coche a ir a una marcha ajustada para asumir esa pendiente.

Cuida la transmisión

Los cambios de marcha o de posición del cambio han de realizarse con sentido y cuidado. Es por ello que, por ejemplo, no cambiaremos de posición D a P, siendo este un ejemplo bastante exagerado pero si representa el cuidado que deberemos tener con la transmisión en este sentido.

Aprovecha el impulso de las bajadas

Las bajadas son un buen aliado para iniciar las subidas con una velocidad adecuada y sobre todo permitiendo que el motor deba realizar un esfuerzo menor. Además, actuar de este modo va a permitirnos reducir el consumo de combustible pues parte de la energía necesaria para la subida será otorgada por la inercia de la bajada.

Utiliza el freno de mano cuando sea necesario

El freno de mano puede ser un buen aliado en momentos concretos y la rampa o subida de pendientes puede ser uno de los momentos idóneos. Si hemos de iniciar la subida desde 0 kilómetros por hora ya sea porque salimos de un estacionamiento, de un STOP, de un semáforo en rojo, etc., puede ser una buena alternativa para evitar que el coche se vaya hacia detrás hasta que tengamos el gas lo suficientemente dado como para que avance el vehículo. Esto no sólo nos ayudará sino que nos aportará más confianza a la hora de salir.

Mantén una distancia prudente con el auto que está adelante

Mantener la distancia de seguridad siempre es algo importante pero en las subidas tiene un añadido y es que es de los pocos lugares donde puede darse que un vehículo reduzca su velocidad de forma importante e incluso que empiece a retroceder. Si esto último sucede y no hemos tenido la precaución de dejar una distancia suficiente podemos encontrarnos con un problema en cadena.

subir-cuestas-vehiculos-automaticos

Utiliza el modo 1 o L al ascender cuestas muy empinadas

Cuando hablamos de una pendiente hemos de pensar que hablamos de una resistencia para nuestro vehículo, un camino que implica un sobreesfuerzo por parte del motor para poder transitar y por ello deberemos adaptar la transmisión a este contexto. En el caso de los coches automáticos colocar el cambio en modo 1 o letra L nos permitirá situar al coche en una posición la cual le permitirá superar dichos obstáculos con mayor facilidad.

No selecciones la posición ‘N’ al bajar pendientes

La posición N es similar a lo que sería el punto muerto en un coche con cambio manual, es por ello que al igual que sucede con los coches manuales, no deberemos poner la posición N durante la bajada de pendientes. Utilizar el freno motor es la mejor opción en estos casos y de este modo no sólo estaremos ahorrando combustible, pues en punto muerto o posición N se consume gasolina aunque no presionemos el gas, sino que además evitaremos utilizar el freno con tanta intensidad y asiduidad pues el freno motor se encargará de ir controlando esa velocidad que irá en aumento durante la pendiente.

Nunca pases de ‘D’ a ‘R’ en movimiento

La posición D es la que empleamos cuando estamos en circulación y la R nos permite poner la marcha atrás. Pasar de la marcha D a la R cuando estamos en movimiento es el equivalente a solicitar ir de urgencia al taller. La transmisión no está preparada para hacer un cambio instantáneo de circular hacia delante a pasar a hacerlo hacia atrás, por ello siempre que debamos pasar de D a R será estamos parados y pasando primero por la posición N.

¿Pensando en adquirir un vehículo con cambio automático? Contacta con los expertos de renting de Total Renting y ellos te asesorarán sobre el tipo de coche que mejor se adapta a tus necesidades y preferencias.

Artículos Relacionados