A día de hoy, los todoterrenos se configuran como uno de los vehículos más conocidos por todo el público. Pero es que llevan muchas décadas a sus espaldas triunfando en el mercado. Y ha dado igual la época que pasara por ellos, en los años 60 era todo felicidad y en los 70 hubo una gran crisis energética. Sin embargo, para ellos no había crisis que les hiciera frente, siempre han evolucionado y han ido de la mano de los consumidores.

Vamos a destacar diferentes modelos de los que hubo en estas dos décadas tan conocidas. Pese a que han pasado muchos años, los 4×4 tienen una forma muy reconocible para todo el mundo y eso es algo que, aunque se hayan dado diferentes mejoras y mayores avances tecnológicos, no ha cambiado tanto. Aquí te dejamos todo lo que pasaba en este segmento durante los años 60 y 70, sólo tiene que seguir leyendo.

Todoterrenos conocidos de los años 60

El primer modelo de todos se denominada Toyota BJ, se basaba en tomar el chasis de un modelo de camión y hacer de él un vehículo más manejable, más ágil. Eso sí, mantenía la rudeza del todoterreno. Se trataba de un vehículo duro, resistente y creado para hacer camino aunque no lo hubiese. Lo que más se echaba de menos en estos vehículos era la comodidad ya que había algunos elementos que la dificultaban.

Todoterrenos

Sin embargo, el objetivo de estos todoterrenos estaba muy claro y se refería a circular en zonas donde no se hacía nada fácil el tránsito o directamente era imposible con un coche estándar. Por lo que, se quitaba de lujos para centrarse en la posibilidad de transitar cualquier área. La comodidad, como decíamos, no era su fuerte y, por lo tanto, se la dejaban a los vehículos más utilitarios. El contexto ideal para usar uno de estos todoterrenos era estar en plena naturaleza y poder irse con él por donde uno quisiera.

A partir del modelo BJ llegaría la serie 20, que pasaban de un concepto tipo jeep, bastante abierto, sin techo ni puertas, a otro concepto más sencillo de exportar. Estos coches de la serie 20 tenían opcionalmente 2 o 4 puertas, techo blando o duro.

La transición de los todoterrenos del campo hacia la ciudad

Procedente de la necesidad de transporte de mercancías, a partir de 1966 se empiezan a comercializar modelos como el FJ55. A lo largo de los años que siguieron las necesidades iban cambiando y se iban demandando cada vez más todoterrenos pero algo más cómodos para poder estar mejor dentro.

Por lo que, las siguientes generaciones juntan el espíritu original de moverse por donde uno quiera con la idea de que también se puede estar cómodo. Esto significa que, después de los años 60, los clientes no se conformaban con los primeros modelos. Y lo más positivo de todo esto es que cada vez se incorporaban mejores tecnologías, acabados, soluciones mecánicas y avances en seguridad.

De hecho, esto se puede ver con el Toyota Land Cruiser de hoy en día, el cual no tiene nada que demostrar, pero seguro que dentro de otros 60 años será también la referencia en todoterreno. Y esto no quitará que habrá incorporado otra nueva tecnología y distinta fiabilidad, lo que le hará seguir en la primera plana del mercado.

Diferentes tipos de todoterrenos de la época

A lo largo de los años, se fueron creando versiones y carrocerías especiales para los usos más extraños. De la versión original sin techo, pronto se desarrolló una de tipo cerrado bajo la denominación Station Wagon y hasta 1962 no se presentó la versión de carrocería larga con una distancia entre ejes de 110 pulgadas. Y, para ese entonces, ya se habían fabricado más de 250.000 unidades de este todoterreno.

De estas unidades, había muchas reacondicionadas para bomberos, para sanitarios, para servicios forestales. Y todo esto estaba equipado con grúas, escaleras, remolques y quitanieves. De hecho, había versiones en las que las ruedas habían dejado paso a orugas para desplazarse en los terrenos más complicados o incluso pequeñas ruedas metálicas para circular por las vías del tren. Lo cierto es que se hacían adaptaciones de todo tipo.

Uno de los grandes todoterrenos de todos los tiempos, el Land Rover

El Land Rover se mostró como un todoterreno clásico. En 1966, se fabricó la unidad 500.000 del modelo, por lo que ya llevaba tiempo siendo conocido. Además, el año 1970 fue histórico para Land Rover porque fue cuando se presentó con un gran éxito el Range Rover. Este modelo combinaba por primera vez en la historia el concepto del todoterreno más duro y rural con la elegancia y la clase de una gran berlina. Se decía de él que era el único coche con el que se podían superar las zonas más complicadas por el campo y a continuación llegar a la puerta del teatro sin vergüenza alguna. El motor que tenía era un V8 de gasolina.

Tras esto, dos años más tarde, Land Rover sacó un tercer modelo, el I Tonne. Este se configuraba como un pequeño camión muy compacto con una tonelada de carga útil. En 1976, se llegó a la cifra de un millón de unidades fabricadas por Land Rover, una auténtica barbaridad. Pero Land Rover no se quedó aquí, también hizo sus pinitos en competición. En 1979, en la primera edición del París-Dakar, Land Rover y sus pilotos quedaron cuartos en Dakar.

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Otros todoterrenos

Ya decimos que no fue hasta llegados los años 60 y 70 cuando los fabricantes decidieron dar el paso definitivo en la construcción de estos coches para adecuarlos más al uso civil y utilitario. Haciendo esto, eliminaron las características que los caracterizaban pero en el mal sentido. Las suspensiones eran demasiado rígidas, las carrocerías y bastidores eran independientes y sus motorizaciones a veces eran limitadas. Por lo que, con esto, lo que se pretendía era llegar a un mayor público.

Dentro de este tipo de todoterrenos, destacó el Jeep Wagoneer, el cual inició su comercialización en el año 1962. Otros modelos destacables de estas décadas fueron el Ford Bronco, el GMC Jimmy o el Chevrolet Blazer.