Los radares en cascada se han convertido en uno de los temas que más dudas generan entre los conductores. En los últimos años este término ha ganado protagonismo debido a la posibilidad de encontrar varios controles de velocidad en un mismo recorrido, una estrategia que busca reducir los excesos de velocidad y mejorar la seguridad vial. Aunque muchas personas creen que se trata de un nuevo tipo de radar desarrollado por la DGT, realmente hace referencia a una forma de organizar los controles utilizando radares fijos y móviles.
Conocer cómo funcionan estos controles puede ayudarte a conducir con mayor tranquilidad y evitar sanciones innecesarias. Además, entender por qué se utilizan permite comprender que su finalidad principal es conseguir que los conductores respeten los límites de velocidad durante todo el trayecto y no únicamente al llegar a un radar señalizado.
Lo más importante sobre los radares en cascada
No son un nuevo tipo de radar
Combinan radares fijos y móviles
Buscan controlar la velocidad durante todo el recorrido
Pueden instalarse antes o después de un radar fijo
La mejor forma de evitar multas es respetar siempre los límites
¿Qué es un radar en cascada?
Una estrategia para controlar la velocidad
Cuando se habla de radares en cascada no se hace referencia a un dispositivo diferente de los radares tradicionales. El nombre describe una estrategia de vigilancia en la que se utilizan varios controles de velocidad dentro de un mismo tramo de carretera. Habitualmente se combina un radar fijo, perfectamente señalizado, con uno o varios radares móviles situados antes o después del primero.
El objetivo es evitar que algunos conductores únicamente reduzcan la velocidad al aproximarse al radar conocido y vuelvan a acelerar pocos metros después. De esta forma se pretende fomentar una conducción más uniforme y respetuosa con los límites establecidos en toda la vía.
¿Cómo funcionan los radares en cascada?
El funcionamiento es bastante sencillo. Imagina una carretera donde existe un radar fijo anunciado mediante la correspondiente señal. Muchos conductores disminuyen la velocidad únicamente para superar ese punto sin recibir una sanción. Sin embargo, una vez rebasado el radar vuelven a acelerar rápidamente.
Precisamente para evitar este comportamiento puede instalarse un radar móvil algunos metros o incluso varios kilómetros después del radar fijo. También puede situarse antes del control señalizado para detectar a quienes circulan demasiado rápido y solo frenan en el último momento. Esta combinación es la que popularmente recibe el nombre de radar en cascada.
Los radares en cascada no constituyen un nuevo dispositivo tecnológico, sino una estrategia de control que combina varios radares para favorecer que los conductores respeten los límites de velocidad durante todo el recorrido y no únicamente al pasar por un punto concreto.
¿Qué es el llamado sistema antifrenazo?
Junto al concepto de radar en cascada suele aparecer el término antifrenazo. Esta expresión se utiliza para describir la posibilidad de colocar un radar móvil antes de un radar fijo con el objetivo de detectar a aquellos conductores que circulan a una velocidad excesiva y frenan bruscamente justo antes del control conocido.
Aunque el nombre ha generado muchas interpretaciones, realmente no identifica un radar especial ni un sistema independiente. Se trata simplemente de una forma de referirse a una estrategia de vigilancia mediante la colocación de diferentes controles en una misma zona de la carretera.
Ventajas e inconvenientes de los radares en cascadaVentajas e inconvenientes de los radares en cascada
VENTAJAS
Favorecen una conducción más constante
Reducen el exceso de velocidad
Incrementan la seguridad vial
Disminuyen los accidentes en zonas conflictivas
Obligan a respetar los límites durante más tiempo
INCONVENIENTES
Pueden sorprender a algunos conductores
Generan sensación de mayor vigilancia
Existe cierta confusión sobre su funcionamiento
Muchos conductores desconocen su existencia
Son objeto de debate entre algunos usuarios
¿Son legales los radares en cascada?
La legislación española permite utilizar radares fijos y móviles para controlar el cumplimiento de los límites de velocidad. No existe ninguna norma que impida colocar un radar móvil relativamente cerca de un radar fijo, siempre que el control se realice conforme a los procedimientos establecidos por las autoridades competentes.
Esto significa que cualquier conductor debe asumir que, incluso después de superar un radar conocido, puede existir otro control más adelante. La mejor forma de evitar problemas consiste en mantener una velocidad adecuada durante todo el recorrido y adaptar la conducción a las condiciones de la vía.
¿La DGT utiliza realmente este método?
Durante los últimos años se ha hablado con frecuencia sobre la implantación de los radares en cascada en diferentes carreteras españolas. El concepto ganó notoriedad después de que algunas administraciones emplearan controles combinados para vigilar determinados tramos especialmente conflictivos.
No obstante, la DGT ha señalado en diversas ocasiones que los radares en cascada no constituyen un nuevo tipo de radar. En cualquier caso, la utilización conjunta de radares móviles y fijos es completamente posible dentro de las labores habituales de vigilancia del tráfico.
Por este motivo, cualquier conductor debe asumir que un radar fijo no garantiza que no exista otro control unos metros más adelante.
¿Cómo evitar multas por radar en cascada?
Respeta siempre la velocidad máxima permitida.
Evita aceleraciones bruscas tras superar un radar fijo.
Mantén una conducción suave y anticipada.
Presta atención a la señalización vertical.
Utiliza asistentes de conducción o navegadores que informen de los límites de velocidad permitidos.
Conduce adaptando la velocidad a las condiciones del tráfico y de la vía.
Multas por exceso de velocidad
Las sanciones por superar los límites de velocidad pueden variar en función del exceso cometido. Dependiendo de la gravedad de la infracción, las multas económicas pueden oscilar entre los 100 y los 600 euros, e incluso alcanzar importes superiores en determinados supuestos contemplados por la legislación.
Además de la sanción económica, determinadas infracciones llevan asociada la pérdida de puntos del permiso de conducir. Cuando el exceso de velocidad es especialmente elevado también pueden existir consecuencias de carácter penal.
Por ello, respetar la velocidad máxima no solo evita sanciones económicas, sino que también ayuda a conservar el permiso de conducir y reduce significativamente el riesgo de sufrir un accidente.
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