El Volvo 460 L de 1989 es ese coche clásico pero con un toque de modernidad que cautiva a primera vista. Con su diseño sueco, típico de la época, ofrece un equilibrio entre confort y funcionalidad. Es reconocido por su seguridad, una característica distintiva de Volvo, y su durabilidad, que lo convierte en una elección fiable para quienes buscan un vehículo que resista el paso del tiempo. Además, su interior espacioso lo hace perfecto para viajes largos y su manejo suave es ideal para la conducción urbana.
El Volvo 460 L de 1989 llegó con diferentes variantes que se ajustaban a los gustos y necesidades de cada conductor. Las opciones de carrocería incluían versiones con distintos niveles de acabado, desde los más básicos hasta los más lujosos, ofreciendo una gama que abarcaba desde la funcionalidad hasta el confort premium. Algunos contaban con motores más potentes y otros enfocados en la eficiencia de combustible, siempre manteniendo la seguridad y calidad Volvo.
El año 1989 marcó el lanzamiento del Volvo 460 L, un modelo que pronto se ganaría el reconocimiento por su solidez y fiabilidad. Este vehículo fue diseñado para ofrecer una experiencia de conducción segura y cómoda, manteniendo los estándares de calidad europeos que distinguían a la marca sueca en aquellos años.
El Volvo 460 L de 1989 se presentó en diversas versiones, incluyendo:
– GL
– GLE
– Turbo
Cada uno diseñado para satisfacer distintas preferencias y necesidades.
Descubre el Volvo 460 L de 1989, un coche con prestaciones que te conquistarán:
Descubre el placer de conducir un clásico que nunca pasa de moda.
Comodidad9,3
Seguridad9,0
Calidad/Precio9,1
Diseño8,9
En su lanzamiento, el Volvo 460 L de 1989 ofrecía una excelente relación calidad-precio, posicionándose como una opción atractiva dentro del segmento de sedanes ejecutivos.
La ficha técnica del Volvo 460 L de 1989 revela un vehículo bien equipado para la época. Con diferentes acabados disponibles, cada cliente podía personalizar su coche al gusto. Las dimensiones eran generosas, proporcionando un habitáculo cómodo y un maletero capaz para las necesidades diarias. Los acabados interiores estaban a la altura de la marca, con materiales de calidad y una construcción sólida.
Una paleta de colores clásicos y elegantes estaba disponible para el Volvo 460 L de 1989, permitiendo personalizar el exterior con tonos que iban desde el discreto gris hasta el atrevido rojo.
Las llantas del Volvo 460 L de 1989 eran tan funcionales como estéticas. Dependiendo de la versión, se podían encontrar distintos diseños y tamaños, que no solo aportaban un toque distintivo al vehículo, sino que también garantizaban la durabilidad y el rendimiento óptimo en carretera.
Imagínate acomodándote en el asiento de tu Volvo 460 L, sientes esa tapicería que parece abrazarte, ¿verdad? Confort y calidad definían sus interiores. Volvo siempre se centró en ofrecer un habitáculo acogedor y funcional. Los materiales empleados eran de buena calidad, manteniendo un aspecto sobrio pero confortable, algo que, a decir verdad, era más que suficiente para disfrutar del viaje con comodidad.
Volvo y seguridad siempre han ido de la mano. El 460 L no era la excepción, con un enfoque preventivo y protector para sus ocupantes.
Ponías tu cassette favorito y te envolvía esa melodía mientras manejabas, sí, aquellos eran otros tiempos. Aunque no tan avanzado en conectividad como hoy, el Volvo 460 L ofrecía un sistema de audio decente para su época.
¿Querías añadirle un toque a tu Volvo? Podías optar por diferentes tipos de llantas, colores de pintura exclusivos, o incluso un techo solar para disfrutar del sol mientras conduces.
En el interior, te seducían opciones como un volante con acabados de madera, o una mejora en el sistema de audio. Y si eras de los que valoraban la comodidad, los asientos con ajuste eléctrico te llamaban la atención.
¿Querías más? Los paquetes opcionales del Volvo 460 L incluían desde mejoras estéticas hasta funcionales. Podías llevar tu coche al siguiente nivel con equipamiento adicional de confort y seguridad.
Adicionalmente, existían opciones como el control de crucero para esos largos viajes, aire acondicionado para los días calurosos, y para los fríos, la calefacción de asientos era todo un acierto.
Para calcular el seguro de un vehículo como el Volvo 460 L, es esencial evaluar factores como la antigüedad del coche, historial de conducción y cobertura deseada.
El Volvo 460 L estaba disponible con una gama de motores de gasolina y diésel, con una cilindrada que iba desde los 1.7 hasta los 2.0 litros, y potencias que variaban aproximadamente entre 90 y 110 cv (CV).
El Volvo 460 L es un coche con 5 plazas, conocido por ofrecer un espacio interior cómodo y práctico, típico de los estándares de Volvo en cuanto a la habitabilidad y la seguridad.
El modelo venía equipado con transmisiones manuales de 5 velocidades o automáticas de 4 velocidades, dependiendo de la versión y las preferencias del consumidor.
La velocidad máxima del Volvo 460 L puede variar según la motorización, pero en general oscila en un rango que va desde los 170 hasta los 190 km/h.
El consumo de combustible del Volvo 460 L varía de acuerdo con el motor y el tipo de transmisión, pero en términos generales se sitúa en un rango que va desde los 7 hasta los 10 litros a los 100 km, dependiendo de las condiciones de conducción y el mantenimiento del vehículo.
Para su época, el Volvo 460 L incorporaba características de seguridad consideradas avanzadas, como una estructura de carrocería robusta, cinturones de seguridad y, en algunas versiones, airbags frontales y ABS.
El equipamiento del Volvo 460 L incluía elementos como elevalunas eléctricos, cierre centralizado, dirección asistida y, en algunas variantes, aire acondicionado y sistema de sonido, lo cual era bastante completo para la época.