El Peugeot 405 Gasolina es un vehículo que destaca por su diseño clásico y su fiabilidad mecánica. Producido desde finales de los años 80 hasta mediados de los 90, este modelo se ofreció con una gama variada de motores de gasolina que iban desde los modestos 1.4 litros hasta más potentes 1.9 litros. Su comportamiento en carretera era equilibrado, con una suspensión que priorizaba el confort y una dirección precisa.
Si hablamos del 405, es casi como mencionar a un viejo amigo. Este bólido tuvo sus varias caras, desde el sencillo y económico GL hasta el brioso MI-16, pasando por el equilibrado SR. ¡Vaya familia!
Versión | Motor | Caballos | Transmisión |
---|---|---|---|
405 GL | 1.4L | 70-75 CV | Manual 5 vel. |
405 SR | 1.6L | 92 CV | Manual 5 vel. |
405 MI-16 | 1.9L | 160 CV | Manual 5 vel. |
Comodidad9,1
Seguridad9,3
Calidad/Precio8,9
Diseño9,0
Cuando estuvo en producción, el Peugeot 405 Gasolina presentaba un abanico de precios que se adaptaba a diversas bolsillos y necesidades. Desde su versión más accesible hasta la más deportiva y equipada, ofrecía una buena relación calidad-precio. Hoy en día, en el mercado de segunda mano, los precios son muy variados, dependiendo del estado, kilometraje y versión. Para quien busca un clásico económico y confiable, un 405 bien mantenido puede ser una elección astuta.
El Peugeot 405 se caracteriza por una amplia diversidad en sus fichas técnicas y acabados. Cada modelo viene con detalles que marcan la diferencia, y las medidas generales ofrecen un interior espacioso y confortable para su época.
La paleta de colores del Peugeot 405 Gasolina ha sido tan clásica como su diseño. Desde el sobrio Blanco Meije hasta el elegante Rojo Vallelunga, pasando por el icónico Azul Miami, había opciones para todos los gustos. Las pinturas, resistentes al paso del tiempo, aún hoy día mantienen su encanto en muchos ejemplares conservados.
Las llantas del Peugeot 405 Gasolina varían según el modelo. Las versiones iniciales montaban diseños modestos de 14 pulgadas, mientras que el MI-16 lucía unas atractivas llantas de aleación de 15 pulgadas, que realzaban su carácter deportivo. El diseño de las llantas ha sido un complemento perfecto para su estética equilibrada.
El Peugeot 405 Gasolina ofrecía un habitáculo que combinaba comodidad y un toque de elegancia propia de su época. Disponía de asientos con un correcto soporte lumbar, diseño ergonómico y diversas opciones de tapicería. En modelos más equipados, se podía optar por acabados en piel o materiales de mayor calidad, siempre buscando ofrecer un confort superior. Los ajustes manuales permitían encontrar la posición de conducción ideal, mientras que en variantes más lujosas, también se incorporaban ajustes eléctricos para mayor comodidad. La durabilidad y el cuidado en los detalles definían el enfoque de Peugeot hacia los pasajeros del 405.
El Peugeot 405 Gasolina se diseñó con un énfasis notable en la seguridad. Incorporaba características como barras de protección lateral, cinturones de seguridad con pretensionadores y, en modelos posteriores, airbags para conductor y pasajero. La estructura reforzada del chasis y la inclusión de sistemas antibloqueo de frenos (ABS) en algunas versiones, reafirmaban el compromiso de la marca francesa con la seguridad de sus ocupantes.
Aunque la conectividad moderna no era un estándar durante la producción del Peugeot 405 Gasolina, varios modelos contaban con radios AM/FM, caseteras, y en las últimas versiones, con reproductores de CD. Los sistemas de audio eran adecuados para la época, ofreciendo una experiencia auditiva satisfactoria.
El Peugeot 405 Gasolina ofrecía diversas opciones para personalizar su exterior. Entre ellas, se encontraban:
– Diferentes estilos de llantas de aleación.
– Variedad de colores y acabados de carrocería.
– Techo solar en algunas versiones.
– Faros antiniebla y espejos con ajuste eléctrico.
– Accesorios aerodinámicos como spoilers y alerones para las variantes deportivas.
En cuanto a opcionales interiores, los usuarios podían elegir:
– Climatizador automático en sustitución del aire acondicionado manual.
– Sistema de audio mejorado con altavoces adicionales.
– Asientos con ajuste eléctrico y memoria en los modelos de gama alta.
– Volante revestido en cuero y elementos decorativos específicos para cada versión.
Los paquetes opcionales permitían al usuario del Peugeot 405 Gasolina adquirir un conjunto de mejoras a un precio más ventajoso, incluyendo cosas como paquetes deportivos o de confort.
Entre los opcionales más destacables:
– Sistema de sonido premium.
– Alarma antirrobo e inmovilizador electrónico.
– Tapicería de mayor calidad y asientos con calefacción.
– Sensores de aparcamiento en versiones finales.
– Accesorios prácticos como portaequipajes y enganches de remolque.
Al calcular el seguro del Peugeot 405 Gasolina, considera:
Estos detalles aseguran un mantenimiento más accesible y pueden influir en la prima del seguro.
Las motorizaciones de gasolina para el Peugeot 405 varían desde motores de 1.4 litros hasta 2.0 litros, ofreciendo potencias que oscilan entre los 65 CV y los 160 CV, dependiendo del año de fabricación y el modelo específico.
La velocidad máxima del Peugeot 405 de gasolina puede ir desde aproximadamente 160 km/h a 220 km/h, dependiendo de la versión y la motorización específica del vehículo.
El Peugeot 405 gasolina suele equipar transmisiones manuales de 5 velocidades, aunque algunos modelos pueden contar con transmisiones automáticas de 4 velocidades.
El Peugeot 405 está diseñado para acomodar a 5 pasajeros, incluyendo al conductor, en dos filas de asientos.
El Peugeot 405 se fabricó con diferentes tipos de carrocerías, incluyendo sedán de 4 puertas y familiar (o estate), que cuenta con 5 puertas.
El Peugeot 405 puede incorporar sistemas de seguridad como frenos ABS, airbag para el conductor y cinturones de seguridad con pretensores, pero las características específicas pueden variar según el año y la versión del modelo.
El consumo de combustible del Peugeot 405 de gasolina puede considerarse moderado para su época, con rangos aproximados de 7 a 10 litros por cada 100 kilómetros, variando según el motor y las condiciones de conducción.