La suspensión de las líneas de producción durante muchas semanas, la escasez de semiconductores y la crisis provocada por el covid-19 son factores claves para entender el aumento de precios. Actualmente si existen pocos microchips y las listas de espera se eternizan, lo lógico es priorizar los modelos más caros y los que mayor margen de beneficio pueden otorgar como empresa.

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La ausencia de materiales

La ausencia de semiconductores es clave para entender el aumento drástico de precios al no tener oferta suficiente. Además, la inflación no puede pasarse por alto y es una de las grandes culpables del aumento generalizado de los vehículos en el sector de la automoción.

También influyen otros factores como la producción de modelos con mayor margen, la transición hacia el coche verde, los incrementos del precio de la industria y la falta de componentes que reduce la oferta. La concentración de concesionarios es cada vez mayor y limitan la competencia en el mercado. La inexistencia de un stock sobrante reduce la posibilidad de poder jugar con los precios a final de año, matriculaciones y descuentos que incentivan la economía.

Situación de los fabricantes

En esta situación, los fabricantes han aprovechado para realizar sus propios cálculos. Mercedes-Benz, por ejemplo, se ha marcado el objetivo primario de conseguir un margen de beneficio (operativo) del 14% por coche vendido.

Para ello, su oferta se reorganizará para eliminar los acabados de acceso, con mayor presencia de versiones equipadas y una inversión superior (del 75%) en los segmentos más rentables como Maybach o AMG, acompañado de una apuesta directa hacia su submarca eléctrica Mercedes-EQ, siendo la unión perfecta en una firma premium.

Además, también han aumentado las potencias del modelo de acceso e incluso su eficiencia y consumos gracias a tecnología electrificada en algunos casos. Unos datos, los de gasto de combustible, que se estudian bajo el ciclo WLTP, más fiable y transparente que el anterior NEDC.

Coches.

¿Cómo ha influido la crisis de los microchips y la Guerra de Ucrania en este aspecto?

La escasez de los microchips hace referencia a la falta planetaria de elementos vitales, sobre todo de los semiconductores, para la creación de bienes formados por componentes electrónicos.
Pese a que todas las marcas han reconocido la crisis mundial de componentes, no son iguales las medidas ni las consecuencias que han tomado al respecto. En lo que sí coinciden es en buscar la máxima transparencia con el cliente, para así poder pactar esperas sin problemas. Al final, es lo más lógico para quitarse de problemas judiciales por demoras y por incumplimientos de contrato.

La escasez ha afectado al mundo del automóvil, en un momento en el que se necesitan un mayor número de componentes electrónicos.
La gran mayoría de marcas quieren cumplir las exigentes homologaciones actuales en seguridad y emisiones, algo que finalmente será necesario para poder circular y comercializarse por la vía pública. La movilidad creada y la recesión económica puede explicar esta falta de chips. Algo a lo que también ha contribuido la Guerra entre Ucrania y Rusia, lo que termina afectando a los trabajadores.

¿Qué importancia tiene la Guerra de Ucrania en la producción de cables?

La industria del motor se está resintiendo en gran medida debido a que los cables son un elemento clave en el que participaba de manera fundamental Ucrania.
Además, son 22 las compañías relacionadas con el sector que han invertido más de 600 millones de dólares en 38 fábricas y dan empleo a un total de más de 60.000 ucranianos por lo que la Guerra de Ucrania se está notando mucho en el país en general, pero también en la producción de SUV, coches deportivos y en los diferentes modelos.

Una gran cantidad de marcas como Porsche, BMW o Volkswagen han expresado su debilitamiento por la situación. Las circunstancias actuales indican una imposibilidad de producir vehículos y por tanto el despido de muchos trabajadores.

¿En qué se está notando más en la escasez de materiales?

En la actualidad la mayor escasez de materias primas esenciales que se está dando para el aluminio utilizado en la fabricación de automóviles está amenazando con empeorar aún más la situación, la cual está ya bastante tensa por lo poco que se puede ofrecer al consumidor. Y esto no sólo es para modelos únicos que tengan un chasis o una carrocería completa de aluminio, como pueden ser algunos modelos de Tesla o Audi.

También influye a la hora de fabricar algo tan sencillo como un disco de freno o una llanta de aleación, los cuales tienen magnesio en su composición al igual que ocurre con los motores que no tienen un bloque de aluminio y tienen una culata de aluminio.
El magnesio es una parte fundamental en el momento de poder fabricar un vehículo, por lo que si falta debe hacer que se detenga la producción a la larga.

Además, la industria del motor ofrece solo en Europa trabajo directo a 2,6 millones de personas y de forma indirecta, el coche da trabajo a otros 10 millones de personas en el viejo continente. Las reservas de magnesio se están agotando en Europa y ofrece un panorama muy negativo en cuanto a escasez de suministros también en China.

¿Por qué los coches nuevos son más caros?

Las subidas de precio se están incrementando algo más porque también la tecnología que se está introduciendo en los coches es más cara y mejor. Además, se está produciendo un relevo generacional en cuanto a coches se refiere y eso se nota en los precios, como en sus motores, diseños y equipamientos.

En el pasado existían mejoras sustanciales de las condiciones de los coches y no había tanta subida de precio. Un modelo podía subir de precio pro era la excepción y no lo habitual que pasaba de manera general en todo el mercado. Por lo que, lo que más está influyendo en la subida de precios de los coches, son las circunstancias que hay dentro de la economía española y mundial unido a la inflación producida actualmente.

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