Los coches de gasolina y diésel tienen sus días contados y es que la nueva movilidad sostenible cada vez se está acercando más y más. Medidas como la Euro 7 ponen ya fecha final a la venta de este tipo de vehículos y, por lo tanto, a su circulación en las carreteras. En 2035, se ha fijado el fin de su venta y en torno a 2050 dejarán de verse por las ciudades. A esto, se le suman otras cosas como las Zonas de Bajas Emisiones, áreas donde sólo podrán entrar ciertos vehículos siempre en función de sus emisiones. Por lo que, el mercado se está entornando hacia los vehículos eléctricos, los cuales son el futuro de la movilidad en todo el planeta.

Esto hace que se vayan dejando de lado poco a poco el resto de vehículos y, por lo tanto, las ayudas para su compra también. Esto es lo que está empezando a pasar con los bancos que financiaban la compra de coches de diésel y gasolina, está dejando de aportar dichas ayudas a los consumidores. El primero ha sido el Bank Australia, una entidad privada que ha decidido dejar de otorgar préstamos para comprar coches nuevos de gasolina y diésel. Aunque esto será a partir del año 2025 y siempre con el objetivo de aportar al medioambiente.

¿Qué es lo que ha hecho este banco respecto a los coches diésel y gasolina?

La directora de Impacto del banco Sasha Courville afirmó que este anuncio era una señal para el mercado en general. Con él, lo que querían provocar en el consumidor es que, si están pensando en comprar un coche nuevo, deben tener en la mente uno eléctrico por el impacto medioambiental que este tiene y por el futuro ahorro que les aportará en su vida. Además, ellos consideran que supone una nueva parte de la política de relaciones que van a tener con los clientes, por lo que se va a convertir en la norma dentro del grupo. Y lo cierto es que su medida es probable que tenga un mayor efecto en el mercado que las ayudas que puede dar un gobierno para la compra de un coche eléctrico. Así que, es muy valorable de cara al futuro.

vehículos de combustión

También se debe señalar que es una acción bastante sorprendente a priori y pionera ya que ningún banco había tomado esta decisión. El objetivo del banco era ir en la misma línea que sus directrices medioambientales, además de que supone una clara distinción frente a otros bancos respecto al público. Esto impactará mucho más que otras medidas que puedan establecer a nivel interno. Además, así evitan que los nuevos clientes puedan quedar atrapados con futuras restricciones al uso de motores térmicos. Dentro del comunicado lanzo, también explican que, para los usados, seguirán ofreciendo financiación hasta que el parque de vehículos de ocasión eléctricos sea lo suficientemente amplio.

¿Qué más se sabe sobre esta medida ante coches de gasolina y diésel?

Esta medida puede marcar cierto precedente respecto a otras entidades de financiación, como pueden ser las relacionadas con las marcas o con los importadores. Es cierto que puede verse menos intensificada por otros organismos, como podría ser una financiación preferente hacia los coches eléctricos. Sin destacar también claro el hacerlo con los térmicos en otras condiciones.

Aunque haya sido sorprendente esta medida, no lo es tanto si vemos que proviene de Australia. Y es que este país siempre ha estado muy concienciado respecto al medioambiente y su cuidado. Sin embargo, como hemos dicho, esto puede suponer cierto precedente par que se extienda a otros mercados de fuera según vayan creciendo los vehículos eléctricos en los años venideros.

¿Cuándo dejarán de circular los coches de gasolina y diésel?

Como hemos dicho, la medida más potente al respecto es la ya conocida por todos Euro 7. Esta tendrá su efecto en el continente europeo y hará que en 2035 sea ilegal vender coches de gasolina y diésel. Sin embargo, esto en un primer momento no supondrá el fin total de los coches con motor de combustión interna ya que estos podrán seguir circulando por las ciudades, aunque cada vez con más restricciones a sus espaldas. En el momento en el que se venda el último coche de gasolina y diésel, estos tendrán que ser usados hasta no poder más para no ver a ningún modelo de este tipo por las carreteras.

Viendo la vida útil que suelen tener este tipo de coches, se estima que en torno a 2050 ya se dejarán de ver coches de combustión. Deberán pasar entre unos 13 y 15 años para que esto llegue y después ya la movilidad dejará de ser como la hemos conocido hasta ahora. Sólo se verán coches eléctricos y algunos híbridos enchufables, por lo que será mucho más sostenible y totalmente eléctrica. Habrá puntos de carga en muchas zonas de la ciudad y las baterías y las autonomías habrán avanzado bastante al respecto.

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¿Qué van a hacer mientras con los coches de gasolina y diésel?

Hasta que llegue la fecha que acabamos de nombrar, los gobiernos deberán imponer ciertas restricciones a los coches de combustión. Una de estas son las Zonas de Bajas Emisiones, las cuales harán que los coches (según su distintivo ambiental) puedan pasar o no por ciertas zonas. De esta manera, se evitará la proliferación de emisiones contaminantes en las ciudades, donde ya existe bastante contaminación en este sentido y en muchos otros. Por lo que, se dejarán pasar sobre todo a los vehículos eléctricos y, en su defecto, a los que menos emisiones emitan.

Junto con esto, la DGT está cambiando sus etiquetas medioambientales en ciertos aspectos para pulir al máximo lo que se considera como contaminante y lo que no. Así que, este 2023 va a ser muy decisivo con acciones como esta y también con las que están teniendo bancos como el Bank Australia. Sólo hay que esperar a que vaya avanzando el nuevo año.


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